Porno para mujeres

Es increíble como esta categoría ha tardado tantísimo tiempo en surgir y hacerse un hueco en las parrillas de las páginas web porno. Para ello, ha sido necesario todo un proceso evolutivo de las productoras, que tradicionalmente han creado un mundo por y para hombres.

Y no hablamos de todos los hombres en general, está claro. Nos referimos concretamente al hombre heterosexual medio, ese que de verdad disfruta con el porno generalista. Él es el público objetivo y pensando en él se toman todas las decisiones: desde la elección de actrices y actores, pasando por el rodaje, las prácticas sexuales y la manera de llevarlas a cabo o la distribución del material pornográfico en las plataformas diseñadas para tal fin.

Sin embargo, el hecho de que las mujeres no supongan más de un cuarto de las visitas registradas a las webs más importantes del sector no significa en absoluto que las mujeres no se sientan tan interesadas por el sexo como sus compañeros masculinos, o que no quieran verlo. Simplemente el enfoque no está pensado en ellas, lo notan y en muchos casos lo rechazan.

Por eso surge esta nueva categoría, para cubrir este nicho que venía siendo ignorado y menospreciado, cuando realmente se trata de un volumen más que significativo: ni más ni menos que la mitad de la población. Las fantasías y el morbo femenino por fin se ven atendidos: protagonistas con personalidad, motivaciones para el sexo, diversidad y placer estético, verosimilitud, producción cuidada, placer para ella y relaciones emocionales.

Este es el cocktail ganador capaz de excitar a las mujeres, sin duda a muchas más y con mejores resultados de lo que de por sí ya lo hace el porno convencional.